Creador de las Escuelas de Perdón y Reconciliación imparte conferencia en La Habana

15 de marzo de 2016

Texto de archivo publicado el 15 de marzo de 2016 en la sección «Noticias de La Habana».

Creador de las Escuelas de Perdón y Reconciliación imparte conferencia en La Habana

ESPERE-Cuba

Arquidiócesis de La Habana, Centro Loyola-Reina, 14 de marzo de 2016: "Quiero darle gracias especiales a los multiplicadores, animadores, que ya están regados por toda Cuba promoviendo eso que se llama hacia una cultura política de perdón y reconciliación". Estas fueron palabras pronunciadas por el padre Leonel Narváez, creador de las Escuelas de Perdón y Reconciliación (ESPERE) y presidente de la Fundación para la Reconciliación (Colombia), en el momento inicial de la conferencia que impartió el viernes 4 de marzo, en el Centro Loyola-Reina, de La Habana.

El padre Leonel, misionero de la Consolata, vino a Cuba a participar del Tercer Encuentro Nacional de Animadores ESPERE-Cuba. Optimizando su presencia en el país se coordinó dicha conferencia para beneficiar a todas aquellas personas ávidas de perdón que buscan encontrar una manera para saciar su necesidad. Las expectativas de los coordinadores fueron satisfechas al observar la asistencia de alrededor de 150 personas provenientes de diversos lugares de la ciudad. De ellas algunas eran ex-alumnos de las ESPERE, unos, de los primeros grupos que se beneficiaron con esta propuesta, y otros, de los grupos más recientes. También estaban presentes personas que actualmente están viviendo la experiencia de las Escuelas y numerosos interesados de todas las edades.

Creador de las Escuelas de Perdón y Reconciliación imparte conferencia en La Habana

Durante la conferencia, el padre Leonel aprovechó para agradecer a los cubanos por ser facilitadores, durante estos cuatro años, en el proceso de diálogo entre las FARC-EP y el gobierno colombiano, el cual se cerrará el próximo 23 de marzo con la tan esperada firma de la paz. En el momento en que expresaba su gratitud, recibió un fuerte aplauso como expresión del apoyo de los presentes ante la buena noticia de la inminente llegada de la paz anhelada por los colombianos. Al mismo tiempo expresó su gran deseo de que también en Cuba haya siempre espacio para el diálogo. Inmediatamente invitó a todos los presentes a honrar, con un momento de silencio, el dolor de tantas víctimas de la violencia en el mundo.

En el transcurso de la siguiente hora el padre se dedicó a expresar con la mayor claridad posible qué es el perdón, logrando atrapar al público que lo escuchaba con suma atención, compartiéndole algunos testimonios de personas que lograron perdonar, personas que lograron superar el dolor, personas que pudieron dejar de mirar atrás para contemplar el futuro maravilloso que tenían por delante. Como bien resaltó en varias ocasiones: "el perdón es heroico".

El creador de las Escuelas de Perdón y Reconciliación, explicaba la importancia del proceso de perdón para poder llegar a acuerdos de paz porque, aunque sean imperfectos dichos acuerdos, "vale más una paz imperfecta que una guerra perfecta". A este punto de la conferencia dedicó la mayor parte del tiempo, ya que como bien se planteó, el perdón es un desafío crucial para la humanidad, porque el perdón es una acción política (conlleva responsabilidad con el otro), es un ejercicio de democracia (quien perdona no excluye), es un factor indispensable para la cohesión social y es la base de los derechos humanos.

Posteriormente resaltó la propuesta del Papa Francisco de celebrar un Año de la Misericordia refiriendo que el mismo Papa ha dicho que "la expresión más elevada de la misericordia es el perdón". Precisamente haciendo alusión al logo de este año convocado por Su Santidad, explicaba que el mismo transmite la concepción de que la misericordia es que Dios vea con los ojos del pecador y este vea con los ojos de Dios. Leonel continuó iluminando esta propuesta del Papa diciendo, entre otras cosas, que la misericordia es la omnipotencia de Dios y la fuerza más poderosa del ser humano.

El último punto de la conferencia fue el planteamiento de tres aspectos que él considera tienen que ser necesariamente tenidos en cuenta para que haya paz, también en Cuba: atender a las necesidades ecológicas (la necesidad de verdad, justicia, pactos de no repetición de los errores, etc.), a las necesidades objetivas (vivienda, trabajo, salud, educación, tierra) y a las necesidades subjetivas (de rencor, rabia, venganza, entre otras, transformándolas en bondad, compasión, etc.). El planteamiento básico es que si estas necesidades de todas las sociedades humanas, incluida ahí la cubana, son trabajadas al mismo tiempo, la paz es posible.

La conferencia terminó con varias intervenciones de jóvenes y adultos, quienes expresaron preguntas, para profundizar más en la comprensión de la cultura política del perdón y la reconciliación, y su apoyo a la propuesta que las Escuelas de Perdón y Reconciliación está haciendo en los 18 países en los que están presentes.