El padre Varela y su impronta en el pensamiento de Cuba Independiente

25 de febrero de 2016

Texto de archivo publicado el 25 de febrero de 2016 en la sección «Noticias de La Habana».

El padre Varela y su impronta en el pensamiento de Cuba Independiente

Sergio Lázaro Cabarrouy Fernández-Fontecha

Arquidiócesis de La Habana, Casa Sacerdotal San Juan María Vianney, 24 de febrero de 2016:Una larga lista de pensadores cubanos de distinto signo y ocupación fue citada por el doctorFélix Julio Alfonso, vicedecano del Colegio de San Gerónimo de La Habana,como continuadores y re-significadores de la obra del padre Félix Varela y, por tanto, formadores de opinión e influenciadores en el universo nacional cubano.

Durante la segunda jornada del Simposio conmemorativo “Del padre Varela al Papa Francisco: una Iglesia en salida”, Alfonso López reseñó la influencia del presbítero cubanotransitando por la opinión que sobre él emitieron cuatro importantes intelectuales en el período que transcurre de 1902 a 1958, conocido comúnmente como La República. Ellos fueron, el sociólogo Roberto Agramonte; el obispo cienfueguero monseñor Eduardo Martínez Dalmau; el escritor santiaguero José Antonio Portuondo y el historiador Emilio Roig de Leuchsenring.

Para Agramonte, el sacerdote Félix Varela propugna la religión verdadera que libera a la persona y busca el progreso social. Lo definió como un religioso, de cuyo ministerio naciósu visión filosófica y política enraizada en su fe.

Monseñor Martínez Dalmau, por su parte, lo describe como revolucionario, modelo acabado de hombre demócrata y caudillo espiritual de Cuba, cuya vida y obra no eran suficientemente conocidas en la primera mitad del siglo XX por una injusta sospecha de heterodoxia.

El historiador José Antonio Portuondo habla del presbítero como ensayista, hombre de transición, pensador apasionado, orador retórico y a la vez didáctico, filósofo y maestro.

Emilio Roig de Leuchsenringinsistió en que el padre Varela fue el primer intelectual cubano que nos enseñó a no aislarnos de los problemas nacionales para iluminarnos con una opinión comprometida y liberadora.