Primeras comuniones e institución de Ministros extraordinarios de la Comunión en el nuevo templo de Velasco

7 de junio de 2016

Texto de archivo publicado el 7 de junio de 2016 en la sección «Noticias de Holguín».

Comunicadores Diócesis Holguín

Diócesis de Holguín, Velasco, 6 de junio de 2016: Para llegar desde El Recreo a la Misa dominical en Velasco, localidad perteneciente al municipio de Gibara, al norte de la provincia de Holguín, Alexis Rodríguez Leiva y su esposa Nany utilizaron, como de costumbre, su tractor con el remolque. Esto les permitió llegar a tiempo y poder transportar a varias personas. Muchas otras personas fueron llegando a pie, en coche tirado por caballos o haciendo “botella” -el autostop cubano- con la suerte de que el mismo Obispo les recogió por la carretera.

Era el domingo 29 de mayo último y en el recientemente renovado templo se celebraban primeras comuniones y se instituyeron once nuevos ministros de la comunión. El templo se reconstruyó con ayuda del Fondo Nueva Evangelización de la Conferencia Episcopal Española y otros donantes, después de haber sido derrumbado por el huracán Ike en 2008.

Cerca de 200 personas acudieron a la cita y participaron con mucha alegría. Los siete jóvenes habían seguido una preparación a través de la catequesis con las religiosas Hijas de Jesús y en ese día eran invitados a la mesa de los mayores, como recordó monseñor Emilio Aranguren Echeverría, obispo de Holguín, en sus palabras.

El prelado había llegado temprano y fue saludando a la gente mientras el párroco de la comunidad, el padre Wilson Panqueva junto a varias personas, decoraba el altar con muchas flores naturales de colores.

Por fin llegó la hora y se tocó la campana para alertar al vecindario. Y el bullicio se tornó en silencio para dar paso a los cantos, las lecturas, y la predicación del Obispo.

Mons. Aranguren recordó la celebración del Jueves santo con la institución de la Eucaristía y resaltó que en la fiesta de Corpus Christi, el Cuerpo del Señor, se celebraba la presencia de Jesús: misterio de nuestra fe. “La Eucaristía hace a la Iglesia y la Iglesia hace Eucaristía” dijo, lo que se traduce en comunión.

A los ministros de la comunión de las comunidades de Guira, Uñas, el Recreo y Velasco les recordó que su nombramiento no era un honor sino un servicio a la comunidad. Indicó que no es un cargo vitalicio sino un servicio temporal, por dos años. Les invito a tener un gran respeto por la Eucaristía y no llevársela a la casa “para llevarla a un enfermo mañana”. Tampoco es bueno, les dijo, cumplir este servicio como algo de paso que se hace cuando se sale a llevar mandados. La Eucaristía, recordó, debe estar en el sagrario del templo hasta el momento en que se lleva a los enfermos. La celebración concluyó con una procesión con el Santísimo por todo el templo mientras los fieles cantaban agitando pañuelos blancos en señal de saludo y homenaje.

Antes de finalizar Mons. Aranguren también elogió el templo ya casi terminado. Indicó que las cruces del Viacrucis, estaban hechas con la madera del roble que se tuvo que cortar para las obras.

No faltaron las fotos de familia y las de mucha gente que posaba junto al Obispo para guardar memoria de este día. Todos participaron del tradicional brindis distribuido en cajitas de cartón, acompañado de refresco. De esta forma el compartir de la Eucaristía se prolongó en el compartir de la comunidad. Fue entonces cuando Alexis Rodríguez Leiva, su esposa y otros tantos vecinos, volvieron a montar en el tractor para regresar contentos a su hogar y saborear la experiencia de fe que habían tenido con la comunidad.