Preparando la visita del papa Francisco desde la Doctrina Social de la Iglesia
Texto de archivo publicado el 29 de julio de 2015 en la sección «Visita del papa Francisco a Cuba (2015)».

Texto: Tania Gómez Rodríguez
Foto: Virgen Caridad Peyrellade
Casa Sacerdotal San Juan María Vianney. Arquidiócesis de La Habana. 26 de julio de 2015./ Sobre las herramientas que ofrecen la Filosofía Política, la Comunicación Social y los efectos de corrientes fundamentalistas, se efectuó en la Casa Sacerdotal de la arquidiócesis habanera el Seminario de Doctrina Social de la Iglesia (D.S.I.) que auspicia la Comisión Nacional de Laicos y que en esta ocasión contribuyó a la preparación de la Iglesia a la visita del papa Francisco en el mes de septiembre.
Estuvieron presentes representantes de las diversas diócesis del país, quienes a través de las sesiones de trabajo debatieron temas como el pensamiento sistémico, los elementos del proceso de comunicación, el diálogo, la responsabilidad como respuesta, la escucha, las teorías del desarrollo del movimiento fundamentalista, entre otros.
Fue animado por los profesores Antonio Baggio, Cristina Montoyo y Elizabetta Consolatti quienes de manera magistral nos adentraron en reflexiones sobre el actuar de la sociedad a través de pensadores como Sócrates, San Agustín, Chiara Lubich y demás, que nos enseñan las aplicaciones de los principios de la D. S. I. y la necesidad de vaciarnos para poder entrar abiertamente en el camino del diálogo y la reconciliación.
Cada mañana el trabajo se iniciaba con una meditación que ayudaba el análisis personal durante el día y propiciaba el compartir de la siguiente jornada.
Fueron ejercicios de enriquecimiento con las experiencias de los demás aunque en ocasiones no coincidiéramos en las opiniones.
El Sr. Nuncio, Mons. Giorgio Lingua compartió con nosotros parte de las sesiones como uno más del grupo, lo cual fue expresión de sencillez y comunión de la Iglesia, desde los distintos servicios a los que somos llamados como parte del Pueblo de Dios.
Hemos recordado que desde nuestra alma cubana, a cada uno de nosotros le corresponde aportar para que esta tierra viva el tiempo de gracia que significa la visita papal, como una construcción de la Ciudad de Dios entre los hombres y continuar posteriormente, aplicando el mensaje de Dios que el papa Francisco nos viene a transmitir.