La mesa de la familia

10 de septiembre de 2015

Texto de archivo publicado el 10 de septiembre de 2015 en la sección «Noticias de La Habana».

Misa de la Caridad en la Habana del Este

Celebrada la fiesta de la Caridad en el ranchón sin techo de la parroquia San Juan Pablo II

Por: Sergio Lázaro Cabarrouy Fernández-Fontecha

Reparto Bahía, Arquidiócesis de La Habana, 09/09/2015. “Esta es la mesa de la familia, a la que acudimos todos a festejar con la Madre, que nos acoge con nuestras penas y alegrías, nuestros fracasos y nuestras esperanzas (…) Esta es la celebración del Sí de María, que atraviesa la historia de la humanidad y la de cada pueblo cristiano en que, como en Cuba, ha acompañado el camino para una vida mejor, siguiendo a Cristo.” El P. Víctor Filella, misionero escolapio que atiende la parroquia, destacó también el ejemplo de disponibilidad de María para colaborar en el plan de Dios, que muchas veces actúa en lo que resulta pequeño e insignificante para muchos.

Misa de la Caridad en la Habana del Este

Por eso me alegré cuando vi que periodistas de la agencia Reuters y la cadena CBS habían ido a la celebración de La Caridad del Cobre en el ranchón aun sin techo, que situado en lo que será en la parte trasera del templo aun sin construir, de un barrio en la que la mayoría de la gente practica religiones de origen africano. La Iglesia en Cubareúne multitudes como la de las procesiones de ayer, se va visibilizando en los medios de difusión estatales como también sucedió ayer en el Noticiero de Televisión o el 1 de septiembre con la presencia del Cardenal Jaime Ortega en un programa popular de entrevistas en el horario estelar. Sin embargo sigue siendo muy pequeña, en sus fieles practicantes y en sus instituciones, esa pequeñez es viva, pujante y llena de iniciativas en cuanto a la misión de anunciar el Evangelio. “Lo importante no son las paredes y el techo, sino las personas que celebramos la fe y la anunciamos” –dijo el P. Víctor ayer- “ojalá no lo olvidemos cuando tengamos un templo nuevo.”

Muchas otras celebraciones de la Patrona de Cuba se celebraron ayer: tras la misa de la mañana en la Basílica de la Caridad de La Habana cantó a la Virgen la joven Laritza Bacallao (una salsera popularísima), “la Virgen y Francisco llenaron la calle y la Iglesia” – me dijo mi tía de San Diego de los Baños, “¡qué devoción!” –me dijo una feligresa de Cojímar. Sirva esta nota como testimonio de la vida de Cristo y su Madre en medio de nuestro pueblo.