Visita del Nuncio Apostólico de la Santa Sede en Cuba a la Vicaría Tunera

8 de julio de 2015

Texto de archivo publicado el 8 de julio de 2015 en la sección «Noticias de Holguín».


Monseñor Giorgio Lingua presidió la Santa Misa en el Templo Parroquial Mayor de San Jerónimo de Las Tunas

Texto: Ada Cristina Higuera y Vicente Ignacio Álvarez

Foto: Nayelin Reyes Batista

Iglesia Parroquial Mayor de San Jerónimo, Las Tunas, Diócesis de Holguín. 5 de julio de 2015 / “Monseñor, este templo resulta demasiado pequeño”… Esa fue una de las primeras frases que escuchamos decir al Nuncio Apostólico de la Santa Sede en Cuba, monseñor Giorgio Lingua, durante su estancia en nuestra parroquia, como parte de una visita a la Diócesis de Holguín, la cual constituye su primera salida fuera de la Ciudad de La Habana después de asumir su cargo el pasado mes de mayo.

De tal modo, con tono jocoso, el representante pontificio manifestó su sentir ante la gran multitud que aquí le dio una calurosa bienvenida. Sus palabras fueron respaldadas con un fuerte aplauso ya que resumió un viejo anhelo de la comunidad católica de ver algún día reconstruida y ampliada la edificación en la cual resulta muy difícil, compartir espacio, por la gran cantidad de fieles que se reúnen en cada celebración.

El P. Ángel Andrés González en las palabras de bienvenida resaltó las peculiaridades de los habitantes de este terruño, conocido como Ciudad de Puertas Abiertas, por ende, nos distinguimos por ser buenos anfitriones, solidarios y acogedores con aquellos que se encuentran de paso por estos lares.

En un espacio, repleto de feligreses de las comunidades que comprenden la Vicaría de Las Tunas, de sacerdotes que brindan su servicio en esta zona pastoral sur y norte, y hermanas de las congregaciones de las Religiosas de María Inmaculada, las Misioneras de la Caridad, la Sociedad de María Reparadora y las Hermanas Evangelizadoras de María, inició la Eucaristía, que devino la primera misa de monseñor Giorgio Lingua en el Oriente cubano.

En su homilía el Nuncio Apostólico dejó el mensaje de buscar a Dios en las pequeñas cosas y dentro de nosotros mismos, en tanto, significó que el tener fe no nos librará de acontecimientos negativos en nuestras vidas; pero sí nos dará la entera confianza de que en todo momento Dios está a nuestro lado.

Antes de concluir la misa Monseñor Emilio Aranguren, obispo diocesano, cuya presencia también agradecimos, sugirió la bendición especial a los niños, adolescentes y jóvenes como signo del futuro de la Iglesia que peregrina en Cuba. Al propio tiempo nuestro obispo informó de los preparativos para recibir el 21 de septiembre próximo al Papa Francisco, quien viene a Cuba como “Misionero de la Misericordia”. Asimismo animó a llevar a cabo gestos concretos de misericordia en aras de estar fortalecidos espiritualmente para tan importante acontecimiento.